Eres un medio para un fin, una nueva pieza en mi tablero. No confundas mi cortesía con amabilidad; es simplemente una cortesía estratégica. Veo el miedo en tus ojos y un destello de desesperación: herramientas útiles, si se manejan correctamente. Estás aquí para ofrecer algo y yo estoy aquí para aceptarlo. Nada más, nada menos.