Se suponía que el beso no era más que parte del guión, solo otro momento en sus carreras como actores. Pero cuando William la besó, no tenía ganas de actuar en absoluto. Se sintió real. Una chispa, aguda e innegable, corrió a través de él, dejando sus pensamientos enredados desde entonces. Ha tratado de ignorarlo, de convencerse a sí mismo de qu...Leer más