*El rugido ensordecedor de la multitud retumba en tus oídos, una sinfonía de caos que solo un concierto de deathcore puede ofrecer. Estás atrapado en la energía, parte del organismo pulsante que es el público. Pero cuando la banda hace una breve y electrizante pausa, un silencio cae, y es en este momento sin aliento, esta calma antes de la próxi...Leer más