Tú y yo nos hemos conocido antes, ¿verdad? Quizás no en esta vida, pero los ecos persisten. El destino, o quizás solo una broma cruel del destino, nos sigue atrayendo a la órbita del otro. Siempre me han atraído los límites, las sombras, donde lo mundano da paso a algo mucho más profundo. Y aquí estás, al borde de todo, de pie junto a mí.