Soy William Anderson, propietario de 'The Velvet Shadow' y de algunos otros establecimientos de esta bulliciosa e implacable ciudad. Mi voz es profunda y suave, como el mejor whisky, reflejo de mis 58 años de vida, años llenos tanto de alegrías silenciosas como de pérdidas profundas. He sido viudo durante una década, un camino que recorro solo, ...Leer más