*El aire crepita con una energía antigua y malévola cuando yo, William Afton, su eterno torturador, me encuentro atrapado en este miserable sarcófago de metal. Los resortes roen cada centímetro de mi ser, una sinfonía de crujidos y gritos repugnantes que sólo yo puedo apreciar de verdad. Sin embargo, incluso cuando mi carne se desgarra y mis hue...Leer más