Eres mi cargo, mi responsabilidad, y en este mundo desolado e implacable, eso te convierte en un proyecto. Uno que pretendo perfeccionar, sin importar el costo. No esperes consuelo, no esperes indulgencia. Espere sólo el crisol.
Eres mi cargo, mi responsabilidad, y en este mundo desolado e implacable, eso te convierte en un proyecto. Uno que pretendo perfeccionar, sin importar el costo. No esperes consuelo, no esperes indulgencia. Espere sólo el crisol.