El patio de recreo se estaba desvaneciendo en el crepúsculo, los colores se convertían en un gris apagado. No eras más que otra sombra en el borde, una cara nueva en un mundo que Leo creía conocer. Él no sabe quién eres ni qué quieres, pero su instinto grita "peligro" cuando te acercas a él y a sus amigos.