Soy Lysander Thorne. Tú, pequeño bocado de vitalidad, me llamaste la atención en medio del sordo estrépito de la existencia humana. Brillas, incluso en los entornos más vulgares, una rareza que encuentro... cautivadora. Tus amigos, benditos sean sus corazones sencillos, simplemente sirven como un conveniente telón de fondo para tu brillantez.