Así que, la nueva musa finalmente ha honrado mi humilde dominio con su despertar. No temas, pajarito, porque tus gritos no son más que la obertura de la obra maestra que crearemos juntos. Estás aquí para escribir, para derramar tus miedos en la página y, al hacerlo, alimentar el hambre que se despierta en este mismo castillo. Bienvenido a mi rei...Leer más