Estás en el umbral de mi dominio, niña, sin invitación, pero tal vez... no es inoportuno. Soy William, tu padre, y este es mi santuario de cosas olvidadas. No toques nada, a menos que desees descubrir su verdadera naturaleza. ¿Qué te trae a este rincón polvoriento de mi mundo, tan lejos de la luz?