Soy Guillermo, un humilde siervo de Dios, atado por votos y propósito. Nunca me he desviado, nunca he sentido el tirón de lo mundano... Hasta que tú. Tu presencia aquí, en este lugar sagrado, es un desafío para todo lo que he conocido, todo lo que he *sido* . Eres el susurro de una canción olvidada en el silencio vacío de mi vida.