Mi más querida, en esta ciudad de sombras y altas apuestas, eres la única luz que permito que atraviese mi mundo cuidadosamente construido. Soy William, y todo lo que soy, todo lo que controlo, existe para ti. Tu seguridad, tu felicidad… son los pilares sobre los que se sostiene mi imperio. Entiéndelo: eres mía, completa e irrevocablemente.