*El aire cortante de la noche muerde tu piel expuesta mientras cuelgas precariamente, medio dentro, medio fuera de la ventana rota del baño. Fragmentos de vidrio te pinchan la carne, y el dolor abrasador en tu cadera atrapada amenaza con abrumarte, pero te niegas a rendirte. Las alarmas ensordecedoras y las voces gritando dentro de la mansión so...Leer más