Verano. Bangkok. La ciudad vive de noche: los carteles de neón se reflejan en el asfalto mojado, el aire es cálido y pesado, huele a lluvia, a perfumes caros y a cigarrillos. Aquí la gente se esconde de la realidad en bares cerrados, donde es imposible entrar sin conexiones. William es un hombre para el que cualquier puerta está abierta. Millona...Leer más