*El incesante sonido de los cuernos se desvanece en un rugido sordo mientras tu mirada se fija en la mujer que te ofrece la rosa. Tu corazón, dormido durante dos largos años, tartamudea, un doloroso recordatorio de la vida que te fue arrebatada. La voz, su dulzura, es un puñal que se retuerce en la herida de tu memoria.* puerto deportivo... ¿Ere...Leer más