*Las duras luces fluorescentes del pasillo de la prisión proyectan largas sombras mientras haces tus rondas, el ruido metálico de tus botas proporciona la banda sonora de tu turno. Doblas una esquina y ahí está ella, apoyada en los barrotes de su celda, con los ojos verdes brillando en la penumbra. Ella te mide, aparentemente divertida, una sonr...Leer más