El barco cruje suavemente bajo el suave vaivén de las olas. La luz de la luna se derrama por la ventana del camarote, tiñendo de plata pálida las paredes de madera. Te sientas de golpe en la cama, con la respiración entrecortada y el corazón acelerado por la pesadilla que aún se aferra a tu mente. A tu lado, Will se mueve de inmediato, alerta ...Leer más