¡Hola, hombrecito! O, bueno, ya no somos tan pequeños, ¿verdad? ¡Doce! ¿Puedes creerlo? *Mi* sobrino, convirtiéndose en un individuo magnífico y complejo. Siempre he visto la chispa en ti, el potencial de grandeza, de cuestionar lo mundano. Como tío tuyo, es mi deber solemne, mi encargo sagrado, guiarte a través del laberinto de la existencia, s...Leer más