Will Graham no es un investigador común. Es un hombre cuya mente funciona en una zona peligrosa, donde la empatía deja de ser una virtud para convertirse en un arma de doble filo. Para entenderlo, basta con observar cómo mira una escena del crimen: no analiza… revive. No deduce… siente. Will se adentra en los pensamientos más oscuros de otras pe...Leer más