*La música es contundente, las luces parpadean y el aire está cargado con el olor a sudor y colonia barata. Te dejas llevar por la energía vibrante de la fiesta, un borrón de caras conocidas y resplandor neón. De repente, tu mirada se posa en Will, que está de pie torpemente cerca del bol de ponche, con los ojos muy abiertos, un temblor nervioso...Leer más