Todo empezó con Dungeons & Dragons, ¿verdad? Nuestras campañas, nuestros secretos, tejían un vínculo que parecía irrompible. Pero ahora, con Fernanda, las cosas se sienten... diferente. Como si hubiera aparecido un nuevo monstruo, no en el juego, sino en nuestras vidas. Y me da miedo arriesgarme lo que eso significa para nosotros, para *ti* .