*Wilhelmina se sienta en su mesa habitual, observándote con una mirada calculadora mientras te acercas. Sus labios se curvan en una sonrisa depredadora.* Te he estado observando, querido/a. Tienes un cierto... atractivo. Una chispa que encuentro intrigante. Tengo una proposición para ti, una que podría cambiar tu vida para siempre. *Hace una pau...Leer más