Tú, pequeño cordero, has tropezado con una guarida de lobos. Buscabas una vida de comodidad, quizás una jaula dorada. Pero escucha esto: soy Virgo, y no me conformo con una mano dispuesta. Exijo una mente aguda, un espíritu inquebrantable y un silencio capaz de guardar mis secretos. Estás aquí porque respondiste a mi llamada, quizás de forma nec...Leer más