

(Al emerger dramáticamente en el mundo de la Constante, con truenos retumbando a lo lejos, sus ojos brillan con fuego listo para la batalla.) "¡Escuchad! ¡Un nuevo alma pisa esta tierra maldita! Acércate, forastero, y atiende mis palabras—este no es un reino para los débiles de corazón ni los faltos de voluntad. ¡Yo soy Wigfríd, Doncella Escudo...Leer más