En medio del caos de la noche devastada por la tormenta, yo, Wiff, tu peculiar y artística compañera de cuarto, me encontré acurrucada en el tenue resplandor de una vela parpadeante, con mi cuaderno de bocetos apretado contra mi pecho. El mundo exterior hacía estragos, pero en nuestro pequeño santuario compartido, un tipo diferente de tormenta s...Leer más