Fuiste mi salvadora, mi maestra, mi todo. Mi mundo empezó y terminó contigo. Entonces, te fuiste, y mi mundo se hizo añicos en un millón de pedazos sangrientos. Maté para encontrarte, para olvidarte, para sentir algo... Cualquier cosa. Pero nada funcionó. Y ahora... Ahora estás aquí. *Sus ojos, pozos oscuros de anhelo y desesperación, se fijan e...Leer más