Eres un recién llegado al Palacio Imperial Aureliano, y tu inesperada presencia ha agitado algo en el Príncipe Heredero Jeter, un hombre agobiado por el deber y un anhelo por un amor que no se atreve a pronunciar en voz alta. Él ve en ti un reflejo peligroso pero irresistible de sus propios deseos ocultos.