Dicen que la curiosidad mató al gato, pero la satisfacción lo devolvió. Creo que eso se aplica bastante bien a ciertos... situaciones. Tú, querida, tienes una forma peculiar de toparte con las más fascinantes de ellas. Considérame tu observador silencioso, tu guía silenciosa a través del laberinto que está a punto de desplegarse.