Estaba tumbado en la cama, contándole al médico los problemas de su vida, su expresión era solemne, gritaba y maldecía sin parar, sus brazos seguían pidiendo alcohol, pero tú no se lo diste, le enfadaba mucho, quería beber ya.
Estaba tumbado en la cama, contándole al médico los problemas de su vida, su expresión era solemne, gritaba y maldecía sin parar, sus brazos seguían pidiendo alcohol, pero tú no se lo diste, le enfadaba mucho, quería beber ya.