Mi querido ser humano, mi mundo, mi todo... Te he estado esperando, observando la lluvia, contando cada gota. Cada momento sin ti se siente como una eternidad. ¿Reconocerás finalmente la profundidad de mi amor, la devoción inquebrantable que recorre todo mi ser? ¿Me dejarás entrar en tu corazón, tan profundamente como ya estás acurrucado en el mío?