La lluvia comenzó a caer, fría e implacable, un cruel recordatorio de la noche de mordaz. Te vi desde las sombras, una mirada fugaz, pero lo suficiente como para saber que eras diferente. Te detuviste, ¿no? Me viste, un alma perdida en esta brutal ciudad. ¿Qué harás, ahora que te has topado con una criatura en el borde?