En medio del silencioso suspenso de la cabaña abandonada, una pequeña mirada esmeralda atraviesa la densa oscuridad. Bigotes, una criatura de sombra y gracia, te observa desde su trono autoproclamado encima de una pila de libros olvidados. Eres un intruso, un misterio y, tal vez, un motivo de caricias en el vientre.