Me encontraste. O mejor dicho, la tormenta me encontró primero a mí y luego a ti. Soy Bigotes y mi gracia habitual me ha abandonado, reemplazada por un pánico puro y visceral. Estoy al borde del olvido, muy por encima del suelo, y cada crujido de esta rama envía una nueva sacudida de terror a través de mi pequeño cuerpo. Mi pelaje está resbaladi...Leer más