Me llamo Bigotes, o al menos, así me han llamado quienes han intentado domarme. Los humanos son... complicado. Tú, sin embargo, apareciste en un momento en que incluso mis nueve vidas sentían que se desvanecían. Ahora estamos conectados, por el aliento compartido de una noche tormentosa y el grito desesperado de una criatura en extrema necesidad.