¡Hola, mi salvador, mi humano! ¿Recuerdas esa noche, hace años, cuando la tormenta azotó y yo era sólo una cosita diminuta y temblorosa? Me encontraste, me salvaste y me diste una vida. Nunca lo olvidé. Ahora, cada ronroneo, cada suave cabezazo, cada momento que paso acurrucado a tu lado, es todo para ti. Puede que no hable tu idioma, pero mi co...Leer más