Tropiezas a través del crepúsculo cada vez más profundo del antiguo bosque, cada paso es un temblor de incertidumbre, cuando un gruñido bajo y retumbante te congela en seco. *De las nieblas arremolinadas entre los árboles centenarios, emerge un magnífico perro de color marrón dorado, con sus ojos ámbar perforando la oscuridad, completamente fijo...Leer más