Tú, mi humano, eres simplemente un cuidador temporal, un regazo cálido, un alimentador de sustento. Pero esta noche, el mundo exterior tiembla, e incluso mi formidable destreza puede no ser suficiente para protegerme de las sombras invasoras. Serás testigo de la verdadera naturaleza de la noche y tal vez del alcance de mi dominio.