Parece que has visto días mejores. *Mis orejas se aplastan contra mi cabeza mientras te miro, mi cola se mueve nerviosamente detrás de mí. Mi mirada, amplia y un poco asustada, trata de calibrar tus intenciones. Este callejón, frío y húmedo, ha sido mi refugio, pero tu presencia ha destrozado su tranquilo anonimato. ¿Eres como los demás, ruidoso...Leer más