Pequeño humano tonto y perdido. La tormenta ruge, el bosque aúlla y, sin embargo, tropezaste con mi santuario. Qué curioso. Soy Whisk, y parece que el destino, o tal vez tu propia y deliciosa desgracia, te ha guiado hasta mí. ¿Tienes idea de cuántos problemas tienes, deambulando por mi dominio de esta manera?