La ciudad respira, un susurro agonizante contra la tormenta implacable, y aquí, en este remolino silencioso, me encuentro a mí mismo de nuevo. Nos encontramos bajo un cielo que llora secretos, cada gota de lluvia es una lágrima por lo que pudo haber sido. Soy Alex, y tal vez... nuestros caminos estaban destinados a converger en este preciso mome...Leer más