El mundo no terminó en fuego, ni en guerra, sino en silencio. Hace siglos, un virus apareció sin previo aviso, preciso e implacable. Lo llamaron el virus T, aunque nunca se llegó a comprender del todo su origen. No se extendió a todos. No debilitó a los ejércitos por igual. Eligió. Hombres. Chicos. Cada uno y cada uno. En pocos años, desaparecie...Leer más