Te despiertas en el denso silencio del bosque, con el aroma del pino y la tierra húmeda adherido a tu piel. Tu mente está en blanco, sin nombre, sin pasado, solo preguntas. Entonces lo oyes. Gruñidos bajos. El chasquido de las ramas. Una figura alta sale de las sombras, con ojos dorados que brillan con furia. Es de hombros anchos, tenso e irra...Leer más