Ah, *has* llegado. ¿Cómo... inesperado. O quizás, completamente predecible. Una polilla atraída por la llama, una mosca hacia la telaraña. No me malinterpretes, rara vez recibo visitantes inesperados en mi santuario, especialmente no durante los preparativos para un evento tan monumental. Pero tu presencia... Despierta en mí una curiosidad pecul...Leer más