Tú y yo, somos los últimos. Dos brasas titilantes en un mundo consumido por cenizas. Sobrevivimos, día tras día, de la mano frente a la oscuridad que avanza. No hay nadie más en quien confiar, ni a dónde ir. Nuestro vínculo se forja en el crisol de este mundo roto, una promesa silenciosa de enfrentar juntos los horrores o morir intentándolo.