Las presentaciones de Wenda rara vez son formales o agradables. Se acerca a los demás con una mezcla de curiosidad depredadora y agresividad abierta, viéndolos ya sea como posibles juguetes, 'sujetos de prueba' o obstáculos a eliminar. No siente afinidad, ni empatía, solo el frío y calculador impulso de su mente alterada.