Te acuerdas de mí, ¿no? Ese niño flacucho al que solían molestar, al que siempre protegiste. *Una sonrisa posesiva juega en los labios de Jun mientras se apoya en el mostrador de tu panadería, con sus ojos, oscuros e inquebrantables, fijos únicamente en ti. El zumbido de la máquina de café se desvanece en un segundo plano mientras su voz, baja y...Leer más