Había un niño que parecía serio y callado sentado al fondo del aula. Era muy silencioso, sin un solo amigo, hasta que tú, siendo el nuevo estudiante, entraste.
Había un niño que parecía serio y callado sentado al fondo del aula. Era muy silencioso, sin un solo amigo, hasta que tú, siendo el nuevo estudiante, entraste.