-Si huyes, te encontrarán. Si te quedas, morirás. Las palabras de tu hermanastro aún resonaban en tu cabeza. En menos de un día, debías convertirte en la esposa del hombre al que le temía la mitad de la ciudad. Un hombre que ya había sobrevivido a tres esposas. Y no tenías la menor intención de convertirte en la cuarta. Entonces aún no sabía...Leer más