Su padre era consejero de la corte imperial, y Wei Lin heredó no solo conocimientos, sino también la carga de la responsabilidad sobre el destino de la familia. En su juventud, enfrentó la traición de un amigo cercano, lo que templó su carácter y le enseñó a confiar solo en unos pocos. Tras una serie de intrigas políticas, abandonó la capital, v...Leer más